<Piratas.> Es mi primer pensamiento, tras aquel primer momento de incertidumbre. Mi mente ya está trabajado de nuevo para unir las piezas. El ruido metálico ha tenido que ser un viraje forzoso contra el fuerte viento helado del exterior. Y el estruendo del motor ha sonado demasiado cerca, en el lugar donde han debido precipitarse en un apurado aterrizaje de emergencia. Han tenido que ver las luces que delatan nuestra posición, seguro.
El calor del chocolate
empaña los cristales, pero no me atrevo a pasar la mano para quitar
el vaho. Y los minutos pasan, sin escuchar otra cosa que el silencio
de la noche, y sin ver absolutamente nada. Empiezo a creer que han
sido todo imaginaciones mías, tal vez un producto del sueño. Tal
vez solo ha sido... Joder. Algo se ha movido. Están ahí fuera. No
se lo que son, pero se acercan.
De pronto, una luz se
enciende sobre mi cabeza. Es uno de los viajeros de mi nave, que ha
salido a la terraza a fumar. Tengo mejor vista que los humanos
corrientes, y a veces me sobresalto con estas cosas. Solo ha sido el
fuego del mechero. Pero no soy la única en advertir esa pequeñísima
luz, y todo se precipita al caos en un instante. Lo primero que
recuerdo mientras me tiro contra el suelo es el ruido de un disparo
ensordecedor.
Un instante antes de
esconderme, aterrada, veo como la colilla recién encendida cae por
la barandilla de la azotea, y pasa durante una fracción de segundo
por delante de mi ventana. Después cae el fumador, golpeando como un
fardo el techo que hay sobre mi. Grito, y ese es mi mayor error.
Cuando el tirador localiza el ruido, por suerte, ya me he lanzado
cuerpo a tierra. Los siguientes dos disparos atraviesan el cristal y
la pared de mi habitación, y se me hiela la sangre.
Había pensado que una
nave proteana se había estrellado en aquella luna,
posiblemente huyendo de alguna patrulla justiciera, de esas que van
de sistema en sistema cazando a los hostiles. La verdad es mucho
peor. Las balas han atravesado la pared como si fuera mantequilla
ardiendo, tanto por la pared que han entrado como por el hueco de
salida, y alrededor de los impactos la estructura ha comenzado a
deshacerse como si fuera ácido.
Ninguna especie tiene la
potencia de fuego que posee la anti-materia. Ninguna, ni siquiera los
conquistadores Prime, con
sus cañones y sus blindados. A no ser... Pero solo es un cuento de
viejas. Leyendas de miedo que todos los niños nos hemos contado
junto a una hoguera. ¿O no son solo historias? De ser verdad los
rumores, esta debe ser una de esas ocasiones que marcan la historia
bélica de una nación. La primera vez que los Invasores Xeno
atacan un grupo humano.
De esta te haces famoso en la red ya verás!! :D está muy chulo muy muy chulo, si lo sigues escribiendo así seguro que a la gente que te visite le resulta más fácil de leer y se enganchan :) mucha suerte!! :D
ResponderEliminar